Leo aún la primera página del pdf de Tess of the dUrbervilles. Ya unas 10 palabras se han ido a wordreference... agota leer, detenerse una linea después, seguir leyendo... volver a detenerse. Pero supongo que es práctica, solo cosa de práctica. Son solo un par de palabras que irán reapareciendo una y otra vez, y ya nada me será sorprendente en ellas. Ya sabré sus significados.
Dormí bastante... desperté con el dolor de siempre. Me levanté a malas ganas... lavé la loza sucia.
un (1) acaba de aparecer a la izquierda de mi seudónimo en facebook. Serás tú me imagino. Me pregunto si seré capaz de despacharte por un día... para seguir en mi lectura truncada por esa búsqueda de significados.
Creo que hasta temo pensar en ti más de la cuenta... Ya casi no vengo acá, por ejemplo. Pero no, tú no tienes la culpa. Soy yo que tiene que saber ordenar sus espacios, sus tiempos. Tiempo para el orden del cuarto, tiempo para estudiar, tiempo para la familia, tiempo para los amigos (ya cada vez más pocos), tiempo para mi, tiempo para ti.
Tiempo para detenerse a pensar cómo convertir un sentimiento al lenguaje, si quiera la mitad de este. Tiempo para escuchar a Chopin y permanecer en cama... evadiendo al frío y las preocupaciones.
Suspiro. Suspiro que no es solo lamento. Suspiro que es algo más... un ingrediente que no se deja describir, medir...
¿Eros, Philía o Agape?... ¿O todos a la vez?
Y para mientras, sigo esperando.
domingo, 30 de marzo de 2014
viernes, 28 de marzo de 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
Apuntes sobre Filosofía Intercultural
Notas que he sacado al limpio luego de mi primera clase al curso Filosofía Occidental y Mapuche: Iniciando un Diálogo, y mi primera lectura, que habla del movimiento de interculturalidad aplicado al campo de la filosofía, según Raúl Fornet Betancourt.
La filosofía es el acto de cuestionarse cualquier fenómeno, sea sobre uno mismo, como ser humano, y sobre el cosmos que nos rodea.
La filosofía es posible, entre otras de nuestras cualidades intrínsecas, gracias a la necesidad y creación de cultura.
La cultura (conjunto de custumbres, tradiciones, y formas de vida, en general), brinda un contexto específicó. Un "dónde" y un "cuándo" para el "qué" y "cómo pensar".
Por lo anterior, se asume que la filosofía está directamente relacionada a un contexto e3specífico (espacio-tiempo).
Donde halla cultura, habrá filosofía. Si se reconoce, desde esta perspectiva, que en un determinado momento histórico Grecia estuvo rodeada de otras civilizaciones (o incluso antecedida), se puede concluir que la filosofía no puede ser entendida como una fundación griega.
Por siempre hemos estado rodeados de diversas formas de filosofar.
Lo que el movimiento de la filosofía intercultural pretende, es desestandarizar el concepto de "filosofía" difundido academica y profesionalmente, y dar cabida al reconocimiento, respeto y aprendizaje de distintas culturas con distintas distintas maneras de vivir, pensar y cuestionarse sus mundos.
La filosofía es el acto de cuestionarse cualquier fenómeno, sea sobre uno mismo, como ser humano, y sobre el cosmos que nos rodea.
La filosofía es posible, entre otras de nuestras cualidades intrínsecas, gracias a la necesidad y creación de cultura.
La cultura (conjunto de custumbres, tradiciones, y formas de vida, en general), brinda un contexto específicó. Un "dónde" y un "cuándo" para el "qué" y "cómo pensar".
Por lo anterior, se asume que la filosofía está directamente relacionada a un contexto e3specífico (espacio-tiempo).
Donde halla cultura, habrá filosofía. Si se reconoce, desde esta perspectiva, que en un determinado momento histórico Grecia estuvo rodeada de otras civilizaciones (o incluso antecedida), se puede concluir que la filosofía no puede ser entendida como una fundación griega.
Por siempre hemos estado rodeados de diversas formas de filosofar.
Lo que el movimiento de la filosofía intercultural pretende, es desestandarizar el concepto de "filosofía" difundido academica y profesionalmente, y dar cabida al reconocimiento, respeto y aprendizaje de distintas culturas con distintas distintas maneras de vivir, pensar y cuestionarse sus mundos.
sábado, 22 de marzo de 2014
Eres bueno percibiendo mis anomalías, después de todo... bastó un cambio de estilo, menos palabras, preguntas y bromas de mi parte, para asumir que algo raro andaba conmigo...
Ayer se me vino a sentar la melancolía a la izquierda, en la cama... a mi lado. Aun hablando contigo, como todas las noches... la impertinente viene. Viene a reclamar atención. Y entonces se me olvidó que contigo la soledad disminuye, que toda pena es menos significante. Se me olvida que si no estuvieras todo lo gris sería simplemente negro.
No me ofreces soluciones, pero a ratos lo intentas.
Me das energía para buscarlas.
Y como siempre temo sentir más que tu.
Como si de pronto los sentimientos fuesen un ente medible y cuantificable.
Después de todo, me das la luz del sol de inverno. El que me senté a esperar en las mañanas, en las bancas de un patio de colegio, con las amigas... Luz tenue, que no duele. Luz que intenta descongelarme de los prejuicios, y quiere verme sonreír.
No puedo decirte qué estoy bien.
Solo puedo decirte que contigo me siento mejor.
Ayer se me vino a sentar la melancolía a la izquierda, en la cama... a mi lado. Aun hablando contigo, como todas las noches... la impertinente viene. Viene a reclamar atención. Y entonces se me olvidó que contigo la soledad disminuye, que toda pena es menos significante. Se me olvida que si no estuvieras todo lo gris sería simplemente negro.
No me ofreces soluciones, pero a ratos lo intentas.
Me das energía para buscarlas.
Y como siempre temo sentir más que tu.
Como si de pronto los sentimientos fuesen un ente medible y cuantificable.
Después de todo, me das la luz del sol de inverno. El que me senté a esperar en las mañanas, en las bancas de un patio de colegio, con las amigas... Luz tenue, que no duele. Luz que intenta descongelarme de los prejuicios, y quiere verme sonreír.
No puedo decirte qué estoy bien.
Solo puedo decirte que contigo me siento mejor.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Perception > Production
Es dificil creer permanecer en los laureles, en el paraíso en donde no ocurre más nada... encontrar el destino esperado y sentarte allí por más de 24 horas... simplemente a asumir que desde entonces hasta quizá cuando no habrá drama. No habrá mucha necesidad de algo más.
Los paraísos terrenales no existen. Y los que existen... pronto se vuelven calvario, monotonía.
Yo no puedo apagar mis antenas, hacer "cierre de recepción" de toda señal de mi entorno. De la situación comunicacional que tenemos... de los actos de habla que van y vienen... que parecen recíprocos. Yo no me compro tanto lo recíproco. No me compro la historia de la estabilidad...
Yo permanezco inconsciente, prestando atención a los silencios... a la ausencia de algo... al tema repetitivo... a los ciclos... a lo irregular.
Percibiendo señales... percibiendo lenguaje no-intencionado, indirecto...
Y lo que expreso no es ni la mitad de lo que baila en mi pensamiento, así como lo que está allí dentro no es jamás el símil de la realidad... de las verdaderas señales.
En un mundo complejo, retorcido, cambiante, uno no es más que un loco queriendo entender y capturar tantas verdades... interpretar perfectamente. Una constante guerra con nosotros mismos.
Constante disconformidad.
Y lo que tengo que decir, jamás te será comprendido.
Lo que siento... jamás podrás sentirlo.
martes, 18 de marzo de 2014
"Dos hombres, seriamente enfermos, compartían una habitación en el hospital. Uno de ellos podía sentarse penosamente en su lecho por las tardes, para drenar el líquido de sus pulmones. Su cama estaba al lado de la pared. El otro debía pasar el día de espaldas, mirando el techo.
Ambos hablaban sin parar. Recordaban a sus familias, casas, trabajo, los lugares donde pasaban sus vacaciones, su amor por los animales, las flores, la naturaleza. Todas las tardes, el enfermo que podía sentarse pasaba una hora describiendo a su vecino lo que veía por la ventana. A medida que pasaban las tardes, el vecino empezó a vivir para esos breves momentos de felicidad que alegraban ssu paralizada existencia. Su mundo se ensanchaba y, en sueños, recorría avenidas, jugaba con sus recuerdos y gozaba callado en ese nuevo mundo de maravillas.
La ventana daba a un parque con un lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, niños empujaban sus veleros y reían como únicamente los niños saben reír, con todo el cuerpo, porque solo ellos conocen el significado de la vida. Los enamorados paseaban entre flores y arbustos o se sentaban a la sombra de los arboless que adornaban el paisaje. A lo lejos se veía la ciudad, se oía el tráfago del tránsito y la urgencia de las avenidas, a medida que los transeúntes apresuraban sus tareas cotidianas.
Cuando el enfermo cercano a la ventana describía estas cosas, el otro cerraba los ojos e imaginaba las escenas; agregaba sus recuerdos, fantasías y anhelos, sus propias dichas y desdichas -como hacemos al leer un libro y conversar con el autor- Recordaba a sus seres queridos, hablaba y reía con ellos, olvidaba su condición penosa y vivía de nuevo una hora de felicidad.
Pasaron dáis y semanas. Una mañana, la enfermera que ordenaba vio que el narrador había muerto durante la noche. Entristecida, llamó a los ayudantes para que se llevaran el cadaver. Pronto el sobreviviente pidió ser trasladado al lecho de su fenecido vecino. La enfermera no puso objecioness, acomodó al enfermo y salió de la pieza. Lenta y penosamente, el pobre hombre se apoyó en un codo para voltearse hacia la ventana y ver el mundo exterior. Por fin podría tener la dicha de ver lo que su vecino describía con tanto detalle. En un esfuerzo supremo logró mirar hacia el lado... y vio una pared. Consternado, llamó a la enfermera, preguntó cómo y por qué su difunto amigo le describía escenas deleitables inventando una ventana ilusoria. La enfermera contestó que el muerto había quedado ciego años antes, en un accidente".
Pierre Jacomet
A propósito de la felicidad.
Lucidez Del Abismo.
Ambos hablaban sin parar. Recordaban a sus familias, casas, trabajo, los lugares donde pasaban sus vacaciones, su amor por los animales, las flores, la naturaleza. Todas las tardes, el enfermo que podía sentarse pasaba una hora describiendo a su vecino lo que veía por la ventana. A medida que pasaban las tardes, el vecino empezó a vivir para esos breves momentos de felicidad que alegraban ssu paralizada existencia. Su mundo se ensanchaba y, en sueños, recorría avenidas, jugaba con sus recuerdos y gozaba callado en ese nuevo mundo de maravillas.
La ventana daba a un parque con un lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, niños empujaban sus veleros y reían como únicamente los niños saben reír, con todo el cuerpo, porque solo ellos conocen el significado de la vida. Los enamorados paseaban entre flores y arbustos o se sentaban a la sombra de los arboless que adornaban el paisaje. A lo lejos se veía la ciudad, se oía el tráfago del tránsito y la urgencia de las avenidas, a medida que los transeúntes apresuraban sus tareas cotidianas.
Cuando el enfermo cercano a la ventana describía estas cosas, el otro cerraba los ojos e imaginaba las escenas; agregaba sus recuerdos, fantasías y anhelos, sus propias dichas y desdichas -como hacemos al leer un libro y conversar con el autor- Recordaba a sus seres queridos, hablaba y reía con ellos, olvidaba su condición penosa y vivía de nuevo una hora de felicidad.
Pasaron dáis y semanas. Una mañana, la enfermera que ordenaba vio que el narrador había muerto durante la noche. Entristecida, llamó a los ayudantes para que se llevaran el cadaver. Pronto el sobreviviente pidió ser trasladado al lecho de su fenecido vecino. La enfermera no puso objecioness, acomodó al enfermo y salió de la pieza. Lenta y penosamente, el pobre hombre se apoyó en un codo para voltearse hacia la ventana y ver el mundo exterior. Por fin podría tener la dicha de ver lo que su vecino describía con tanto detalle. En un esfuerzo supremo logró mirar hacia el lado... y vio una pared. Consternado, llamó a la enfermera, preguntó cómo y por qué su difunto amigo le describía escenas deleitables inventando una ventana ilusoria. La enfermera contestó que el muerto había quedado ciego años antes, en un accidente".
Pierre Jacomet
A propósito de la felicidad.
Lucidez Del Abismo.
sábado, 15 de marzo de 2014
La vuelta a clases, el nuevo headway... el self-study handout de Lingüística del Texto... la tarea grupal de literatura que acabo de recordar... son solo unas de las cosas que deberían estar ubicadas en la cúspide de mis pensamientos... Tengo un revoltijo en el estómago que se me va a la cabeza y me hace perder un poco el juicio... la memoria a corto plazo desaparece, me veo con una cuchara en la mano y no recuerdo para qué la tengo... incluso a veces me siento bastante inutil.
Sobre todo, creo que mi preocupación comenzó el jueves al ver mi 3,8 en el diagnóstico de Competencia Lingüística Avanzada I. Lo bueno fue que mi fuerte se enfocó en el uso del inglés, más que en la comprensión lectora (quienes lo estudiamos sabemos que el uso del inglés es un item bastante más complicado)... y comprendo que mi falla en lo último fue nada más que causa de mi prisa por salir de la sala a tiempo para entrar al siguiente ramo, con no más de 30 minutos de retraso.
Dentro de todo lo mencionado... reconozco cierta inestabilidad académica. Quiero creer que la mayoría estamos así... que es normal la primera semana... que solo será por un pequeño período de tiempo. Sé que ahora más que nunca mis notas son lo más importante, y que necesito reforzar mis habilidades pedagógicas.
Como sea... tengo que hacer una llamada teléfonica por una encomienda de Natura. Los negocios son otro punto en el que tendré que prestar bastante atención, si es que lo que quiero es "emprender". Y por cierto... me tomaré la molestia de manifestar mi agrado por saber que seré tía otra vez. No... no mi hermano, no mi hermana. Es mi primo, quien luego de contarme en el verano que el y su polola querían ser padres, hace unos días se enteró de que hace dos meses 1 una semana que ya lo es. Todo eso me hace pensar en lo increíble que es el tiempo... lo rápido que pasa... las transformaciones que acarrea. No hace mucho eramos niños... jugabamos videojuegos o Guitar Hero. Espero que su salto de joven a hombre no le duela. Espero que lo sepa llevar; se lo merece.
Sobre todo, creo que mi preocupación comenzó el jueves al ver mi 3,8 en el diagnóstico de Competencia Lingüística Avanzada I. Lo bueno fue que mi fuerte se enfocó en el uso del inglés, más que en la comprensión lectora (quienes lo estudiamos sabemos que el uso del inglés es un item bastante más complicado)... y comprendo que mi falla en lo último fue nada más que causa de mi prisa por salir de la sala a tiempo para entrar al siguiente ramo, con no más de 30 minutos de retraso.
Dentro de todo lo mencionado... reconozco cierta inestabilidad académica. Quiero creer que la mayoría estamos así... que es normal la primera semana... que solo será por un pequeño período de tiempo. Sé que ahora más que nunca mis notas son lo más importante, y que necesito reforzar mis habilidades pedagógicas.
Como sea... tengo que hacer una llamada teléfonica por una encomienda de Natura. Los negocios son otro punto en el que tendré que prestar bastante atención, si es que lo que quiero es "emprender". Y por cierto... me tomaré la molestia de manifestar mi agrado por saber que seré tía otra vez. No... no mi hermano, no mi hermana. Es mi primo, quien luego de contarme en el verano que el y su polola querían ser padres, hace unos días se enteró de que hace dos meses 1 una semana que ya lo es. Todo eso me hace pensar en lo increíble que es el tiempo... lo rápido que pasa... las transformaciones que acarrea. No hace mucho eramos niños... jugabamos videojuegos o Guitar Hero. Espero que su salto de joven a hombre no le duela. Espero que lo sepa llevar; se lo merece.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)