martes, 7 de enero de 2014

Ayer vino Bernarda a verme, antes de que mamá y yo almorzáramos. Lamentablemente es y puede que siga incómodo reunirnos... ya no es lo mismo. Solo quedo yo. La más fome.

Se le ocurrió que fueramos a ver a Aline, y a mi me pareció buena idea. Le dije a su vieja que iríamos a ver a su guagua en unos dias más, hace tres semanas mas o menos...

Como dije, las cosas no son como antes... Reunirme con ella me hizo sentir mejor que años atrás. casi diez años son suficiente para dejar atrás historias de bullyng jamás reveladas. Ahí estabamos, las tres. Ahí estaba la Berni... hablando y hablando. Como se notó cuánto se abria... relajada, sin tanto filtro. La Aline le habla en su idioma. Le comenta y le pregunta cosas que yo no. La Berni le comenta y responde cosas que a mi no. Y a mi ya no me hace tan mal eso... al contrario. Me alivio reconocer que no soy la única a quien puede acudir. Si me da la hueá de irme lejos (más lejos), no va a estar sola (Aunque si. También tiene al pinche de Argentina que le habla día y noche pero... ¿Eso cuenta?).

Al rato trajo a la guagua. Tres meses, contextura media, cachetes hinchados y con olor a papa (como decía la Karol). Igual al papá, por fortuna. Y ver guaguas me produce algo de nostalgia. Osea... Sé que es peluda la pega pa una mina joven que queda preñada sin planearlo, pero también es sabido que la edad biológica perfecta para una guaga es a la mía. Que la cultura y sistema de vida culeado que me tocó me obligue a meterme cinco años a la U es otro cuento. Además soy pobre, y "emocionalmente inestable". Sería pobre, madre soltera, trabajaría todo el día en una pega de mierda y mi vieja se ganaría otro cachito. El cuadro perfecto para crirar a otro pendejo resentido. Pero bueno, aún no es mi caso, y tampoco el de Aline. El mino está con ella y los viejos la apoyaron. Bacán.

Me da nostalgia la hueaita de las guaguas porque ya, OK. Me gustaría tener una algun día. Pero no la voy a tener. Ni siquiera con título en mano. No la voy a tener porque me hubiese gustado que hubiese tenido mejor vivir que yo. Y, hueón, miremos el mundo. Se cae a pedazos. El clima cambió, las avejas estan muriendo (se viene la crisis orgánica, la guerra de la comida, los verdaderos juegos del hambre), las guerras no cesan, el capitalismo se come todo lo bello, el agua se acaba, y los aliens pasean dentro y fuera del globo, cagados de risa esperando el momento de hacernos mascotas. A esta mierda le queda, con raja, cien años de "buena" vida. ¿Y así quieren que traiga un crío al mundo?

Enrollá la hueona. Bueno así soy. Así pienso al respecto. Una lata pero no voy a tener guagua. No la voy a parir solo por el capricho de sentir qué es ser mamá, "porque sería lindo y porque no hay nada mas bello que el amor que se recibe de un hijo". No habría razón más egoísta e irresponsable que esa. Tampoco me voy a volver activista social de gran influencia para hacer que toda la mierda pare, siendo realista. Voy a estar en una sala, metiendo contenidos un grupo de niños que me escucharán porque no les queda de otra, hasta que me haga muy viejita, y el sueldo me dé para regalonear al montón de ahijados que voy a tener. Porque pa eso son buenos los viejos solos con plata.






On Saturday

Inútil. Mejor me quedo en la cama a esperar la hora de la próxima pastilla. Dejar que mis ojos se pierdan en el techo. En las telas de araña. Acostada, en la cama de mi mamá, sintiendo como la familia se enferma. Como me quedo sin hogar. Con los brazos cruzados. Recogiendo lo que al resto le importa una mierda. Lo recojo y me lo meto adentro. Exceso de consciencia. Exceso de empatía. Ya se me aprieta la garganta de nuevo. Ya estoy llorando de nuevo.

Mi hermana descansando por hobbie.
Mi hermano pensando en su familia.
Mi mamá con las manos en todo, en el comedor, en la cocina.
Yo en el cuarto de atrás. Enferma. Intranquila. Inútil.

sábado, 4 de enero de 2014

"We met in the wrong time", leí en alguna parte, segundos atrás. Una cita de una de esas películas a la que todos gustan sentirse identificados. Somos parte de un cliché de una década, a pesar de no ser conscientes o querer negarnos a esto. Nos encarnamos en nuestras fantasías masoquistas cuando menos nos lo proponemos. Fantasías que alguna vez se fundaron en una drama ficticio con final feliz. Un siempre final feliz. Fé en las sonrisas creadas por un artista casi realista. Para aliviar la angustia provocada por lo que aún no puede tener respuesta.

¿Y si prefiero seguir rehuyendo de él? ¿Y si creo mi propio final feliz?

Me gustan las historias con finales abiertos. Te dan esperanza, sin caer en el engaño. Porque nuestro futuro no puede ser predicho por un conjunto de patrones ideosincrásicos, o principios literarios/cinematográficos. O ni siquiera eso... necesariamente. Me gustan ciertos finales cerrados, en los que los protagonistas dejan de ser rescatados por algún ángel venido del cielo. Me gusta cuando la historia gira sin rumbo, al azar, prácticamente. Una ruleta rusa. un mono con navaja. Un inocente matando al primer semejante que se cruce, porque un demente le arrojó LSD. Giros rebeldes que desequilibran nuestras expectativas... Porque la vida misma, está llena de acantilados, y los cuentos de hadas no te preparan para eso.

¿Final Feliz? ¿Existe un final feliz? ¿Existe siquiera un "final" previo a la muerte misma? ¿Es la muerte feliz?

Todo esto para querer decir que es estúpido tomar de referencia al final de una historia de moda. Yo soy yo. Yo decido no desperdiciar un segundo a la espera de improbables posibilidades.

No tengo más fé que la fé en mis propias facultades.


Ayer fue un día de gripe (Si. Bingo). Como siempre, se vinieron a preocupar a la noche, cuando hervía en fiebre y mi cabeza parecía querer reventar. Previo a eso, solo recibí un par de bromas de mi mamá... y la indiferencia de mi hermano, quien estuvo en casa todo el día, pero en su cuarto, trabajando. A la mañana de hoy fue el primero en ir a verme al cuarto. ¿Ir a urgencia? no... esto se me pasa hoy o mañana, con boldo, limón, miel, te, agua y paciencia. Pero gracias, por el ofrecimiento.

Desde el escritorio del living me siento mejor. Aun me duele la garganta... pero por lo menos dormí bien. Incluso me dio para tomar la ducha que correspondía a ayer.

Mamá debió de haberse molestado con mi inoportuna gripe, o conmigo... qué se yo. Se lo pasa de pituto en pituto ¿Y más encima tiene que atenderme en la cama? "Si mama. Entiendo que si yo no lavo platos ni ordeno nadie más en esta casa lo hará por tí... para la otra trataré de enfermarme menos".

Al menos esta vez fue evidentemente una gripe y no un conjunto de síntomas asociados a la depresión. Puede que en ese caso se hubiese portado menos comprensiva.

Como si hubiera tiempo para estúpidas depresiones.

viernes, 3 de enero de 2014

Noche Mala

24/12/2013
Anoche me aburrí del computador un poco antes que antenoche. Me dispuse a descansar antes de que mamá y mi hermano lo hicieran. Pero de la disposición no nace siempre lo que deseas.

El punto es que fue la noche más desgraciada de la que tengo recuerdos, de todo el tiempo que llevo acá. Hace unos días siento como el pecho si de pronto mis pulmones no tuviesen suficiente espacio para expandirse... como si el corazón se me hiciera cada vez más grande, y latiera más fuerte. 

Late fuerte, y respirar se volvió un acto consciente. Cuando creia conciliar el sueño, no era eso realmente. Era solo que dejaba de respirar. Al darme cuenta volvía a hacerlo, inhalando profundo, tanto que me dolía, bajo la garganta. 

Incluso cuando mamá se fue a la cama continué así... por dos horas o más, tal vez. Ahogada. 

¿Por qué?

¿Por que el inconsciente me juega malas pasadas?

Estuve a punto de pedirle socorro, unas dos veces. Pero me retractaba. Era una tontera sin importancia. Una tontera que me hizo sentir que en minutos más podría morir. Ni siquiera puedo comprender el origen de todo esto... es eso lo que me frustra. 

¿POR QUÉ YO?

Desperté cuando mamá se fue, en la mañana. Dormí un poco. Muy poco, creo. El sol aún estaba alto, y cuando bajó me cambie a su cama. No volvería hasta las 19:00. Mi hermano se pasará a la casa de sus suegros luego del trabajo. Al menos eso fue lo que les oí decir. De mi hermana solo sé que tiene examen hoy. 

Por ahora, prefiero que estén algo lejos... aunque sea por unas horas. 

Es todo. Esperaré a que pasen las fiestas y pediré una hora con el psicólogo. No puedo permitirme que esto continúe el proximo año, en Temuco, a solas. 

No me voy a derrumbar. 
Hoy desperté casi a las 11, pero estaba tan molida que ni se notó. Ayer partimos al río, como todos los años, a reunirnos con la familia de mi cuñada. Amenazaba con llover, pero no llovio. Como todos los años, yo no me metí al agua ni cagando.

Hoy me levanté a las once, de prisa, porque se trajeron a mi sobrina de tres años y es costumbre tener que entretenerla con juegos Barbie en el computador que ella aún no sabe usar bien, pero le encanta ser la que lo hace. Igual tienes que estar ahí para asistirle en el momento en que se de cuenta de que a veces no podrá arreglárselas sola.

Estuve en esa hasta las una. Mi hermana se hizo la huevona y se echó en el sofa a ver programación impropia para los oidos y ojos de una pequeña de la primera infancia, mi hermano en el sillón de al frente, tratando de instalar un programa con Softonic, y mucho esfuerzo. Aún en pijama, puse a calentar la carne que sobró ayer como encargó mi mamá. Puse la mesa, agarré la rejilla bajo la vianda del arroz y me quemé el pulgar e índice derecho, me trague un "mierda", aliñe la ensalada con mucho limón y serví. Comi en silencio, con los otros dos.

Me duché rápido porque al volver mamá, me dijo que tenía solo una hora para ir a ver al papá. Fuimos a dejar a mi sobrina a su casa y de ahí nos pasamos al cementerio. La última vez que fuí fue hace dos meses. El remolino azul aún estaba ahí, por lo menos... Le pusimos los gladeolos rojos alrededor del violeta... con ramitos de ilusiones y otras flores que se parecen a las siempre vivas y duran harto también. De pronto me sorprendió el bulto de tierra aún elevado de al lado, que cubría a mi abuela. Me sorprendió mas que en noviembre. No había más que maleza, frascos y esponjas verdes revueltos. Y mientras mis hermanos tomaban fotos de sus celulares modernos me vino un antojo de llanto, de esos que no me venían hace rato en ese lugar. "No ahora po, huevona. No delante de ellos". Me fui en silencio, siguiendo a mi manada cada vez más dispersa, me puse el cinturón como ningún otro (ni cagando me muero en un auto. No otra muerte así porfa) y me quedé en silencio, hasta llegar a casa.

Me encerré en la piza, lona, y mientras leía el foro escuchaba Tchaikovsky  (el Pathetique, esa pieza favorita mía), Chopin... Katatonia, Lana del Rey, Marina & The Diamonds... Y sí, así es como me entrecruzo temporalmente con el post anterior.

Ahora estoy esperando que mi mamá me diga cuándo mover la raja de mi cama para ir a darle la comida al perro de una profe de escuela que vuelve mañana de Viña, y me avergonzaba delante de mis compañeros pero ahora me adora. Queda a la cresta del mundo e iremos a pata :) Todo por unas miserables lucas que van a servir pa los pagos de marzo.

Me duele la cabeza y el cuerpo, casi igual que antes. Pero ahora estoy casi segura que es gripe. Porque le sumo un leve calorcito en la frente y cuerpo... un dolor de cuerpo, de piel, y un dolor en la garganta al tragar.

Que me llame luego, para ir luego, venir luego, mandar todo a la reverenda chucha y creer que mañana mi día será más tranquilo. Pero algo me dice que cada día de mis vacaciones sera como hoy. Penca, porque mi familia es penca.

Ah? pasó algo? Mañana!? Bien ctm! Oigo decir a Mamá en la cocina que irá (iremos) mañana en la mañana a eso del perro. Maravilloso...

Dormir temprano... No sin antes revisar si alguien encuentra interesante lo que escribo en el foro.

Oh, socialmente dependiente...

No me distingo mucho del resto.

Y esto se publica mañana, porque poner más de un post al día es tan poco cool.

jueves, 2 de enero de 2014

Musas

De Katatonia a Marina & The Diamonds. Weeeeeird.

Ahora, con Lana del Rey, prosigo.



Escucho Lana, y me siento más mina... más pendeja, más coqueta... más "mina" no más. Ahora, de sentirse a "ser mina" es otro cuento, que prefiero no contar. Ahora, si me dan a elegir entre LDR y MTD yo prefiero a Marina. Lana es todo lo bitch que no soy... me recuerda a la horda de huevonas lais que suben fotos hippies a tumblr e instagram, con shorts cortos, polerones de americana, leyendo un libro al reves, con lentes sin aumento... robando la onda y fetiches de minas piolas como una, creando una caricatura fashion, con tecnología Cannon. O a mis compañeras de básica, las que me hueveaban por matea y se agarraron al primero huevón en quinto básico. Siempre recordaré lo traumático que fue ver a una de ellas contra la pared del pasillo casi vacío con el hijo de la bibliotecaria que cursaba sexto. Aparte todas o casi todas las canciones de Lana van para su pololo, pinche, marido (?... neh) y siempre le regala el cielo. Fuera un semidiós, el bendito hombre. Y siempre tan fatalista... onda, sin el huevón ella no es nada, and stuffs. 

"I will love you till the end of times".
"It's you, it's you, it's all for you... everything I do"
"I heard that you like the bad girls, honey... Is that true?"
"I'm not afraid to say that I'd die without you"
"I just wanted you to know, that babe you're the best"

Eeentre otras frases celebres que me ponen sick.

Por eso, prefiero oírle olvidando plenamente significados, porque su música si... es buenísima y tiene mucho swag. Just loud sound, babe. Igual mis respetos a Lana... Logra ser lo que todo hombre pudo haber esperado de una gringa moderna: AMERICAN QUEEN; AMERICAN DREAM. Y por eso le envidio, un poquito.





Marina es arena de otro costal. Es más como yo (?). Rompe todos los esquemas pop con su cabello negro o un rebelde rubio ceniza con enormes raices negras (dejadas así adrede, pareciera) y ojitos castaños oscuro, mediana, piel trigueña, timbre y acento totalmente inusuales, sinceras letras cargadas de humana sinceridad, casi espontánea, y resentimientos agridulces para con el sexo opuesto. Me gusta poner su música cuando odio y siento depre, o cuando estoy demasiado feliz y el resto me importa una mierda. Cuando me quedo sola en casa y me pongo a fregar los platos... cuando me mando mis sesiones de belleza, cuando me tomo las selfie fotos que casi nunca pisan plataformas virtuales. Me recuerda que las weirdo (las genuinas, las medio granudas, peludas, feitas, pobretonas) también tenemos algo de glamour. Que aun tengo esperanza. Que ser mujer imperfecta y temperamental también tiene su encanto. Marina vendría a ser una nueva voz de la conciencia que desplaza a las otras tres que he creado y a ratos me hace sentirme empoderada y en selfcontrol. La hermana que me faltó tener...



(Y el taldo de cortarse el pelo de repente, un CLASICO).