sábado, 5 de octubre de 2013

Me retracto. Habemus plata.
Beca qlia me salvaste el día.

Fosil

"Morning!"

No sé que caso tiene orinar antes de irme a dormir... si a la mañana despierto con la misma puñetera necesidad. Por ahí se le considera como un síntoma ansioso... Por otro lado dicen que es normal que las mujeres acumulemos líquidos en el cuerpo. Entonces me imagino mi cuerpo repleto de acueductos.

No sé que gracia tuvo eso que dije en Face, sobre tocar guitarra todo el día y asumirme en estado de fosilización. Y no le hallo la gracia. En Linguistica Aplicada hablabamos de un punto en la vida del estudiante de segunda lengua en el que simplemente se estanca. De apoco su Language Acquisition Device deja de funcionar, recibiendo conceptos y morphemas nuevos. Ya no puede aprender nada más. Esto no significa que el fulano haya llegado a la cumbre del dominio del idioma. Significa que se le pasó el tren. Fácilmente pudo haber quedado en la mitad del camino pero su mente tiró la esponja, tal vez sin siquiera avisarle. En resumen, pienso que no voy a volverme más capa como hubiese querido, por tocar guitarra una tarde entera. A menos que tome clases más adelante, saliendo de la U... Paula la Rockstar solo será una desconocida leyenda. De esas que contaré a mis alumnos, y ninguno creerá.

... debería ponerme de pié, ir por una ducha... ir a comprar pan para comer por el resto del día... em, y otras cosas que tienen más que ver con lo personal. Aparte salió algo a la tarde en el depa de la Pancha... algo piola, supongo. Lo fome es que para todas estas cosas una necesita plata. Igual tengo, pero me da hasta verguenza salir de mi pieza y que me vean por aquí como si nada, aunque no haya pagado un puto peso de octubre...

El día en que pueda saldar toda una vida dejaré de estar preocupada de mirarle el caracho a la gente. Pero para eso, todavía falta.

miércoles, 2 de octubre de 2013

"cartas de amor"

"No sé a qué viene eso de la sorpresa del resto a contrarse conmigo deambulando por ahí a solas. Por todos lados siento las extrañas miradas de gente no-extraña. De pronto el "enmimismamiento" viene a ser algo curioso; aunque, de momento he de recurrir a él solo porque prefiero aprovechar mi tiempo libre estudiando (a eso vengo y me costó llegar, para eso pago,).

Como le dije a la Pancha, me quedé acá a estudiar todo lo que no hice durante lo que va de semestre, todo lo que no hice anoche, por escribir el puto journa que tuve que entregar en la mañana (y a medias, más encima). Salí de TP, me banqué treinta minutos de fila en el casino para comprar un miserable pan con jamón-queso, jugo y chicle. Volví al edificio en donde tengo clases, me senté a leer el grammar reference con la música a más no poder. Milagrosamente, puedo afirmar que aún recuerdo grán parte de lo que leí; y más importante: lo comprendo.

Después me puse a leer el libro que me recomendó la ceci, de Marcela Serrano. Se llama "Para que no me olvides". Lo busqué por el nombre, porque es chileno y tiene vocabulario cercano. Nunca había leído a Serrano antes. Le conocía eso sí, por un curso de mi colegio que llevaba su nombre (un 7º, creo). Hasta el momento, sé que se trata de Blanca, una mujer de 30-35 años que sufrió un infarto cerebral y...

(Interrupción)

... queda con afasia (incapacidad de comprender y producir lenguaje, por lo que entendí). Luego de llegar a esa parte concluí que ya no era tanto el nombre lo que llamó..."

(otra interrupción)

...

mi atención, si no que más bien el tema del lenguaje. Uno obvia estas cosas... de primera me costó comprender el significado de tener ideas en tu cabeza, recuerdos, "conceptos" sin codificar, imágenes, emociones... y no poder comunicarlas. Frustrante es no poder producir comunicación, y entre otras cosas, hacer entender al resto que no porque no entiendas idiomas ni letras estás vacío por dentro.

Somos seres sociales, después de todo.

Ahora acabo de terminar de ver Volver a Nacer, una película que recomendó por facebook la pancha. Supongo que de ahora en adelante deberé aprender a valorar un poco más sus recomendaciones. Sin duda me dejó con la sensación de casi tocar y vivir la crudeza de su historia. No vale la pena ponerla aquí (de veras que no). No merece la pena ser ignorada como tantas otras cosas que voy dejando aquí y en tantas otras partes.

Dije que me iría a la cama a eso de las 20:00, y sí. Lo hice. Ahora... no especifiqué si dormiría a esa hora o no. Son las 22:15 (temprano aún)... y aún tengo la presión en el pecho que me recuerda que debo sentir culpa de no haber llorado una puta lagrima durante el film. Con el tiempo se aprende a llorar para adentro. El mundo de hoy forma personas que lloran y gritan carcajadas para adentro. Me va a dar una de esas enfermedades del siglo XXI... tal vez.

El otro día quise hacer la terapia de cambiar perspectiva. Apenas me resultó. Quise imaginarme a mi misma en otro momento, pero en mi cama, como lo estaba en ese entonces. Tal vez por eso no pude.

No viene al caso eso último. Juro que tenía una idea... un punto al que llegar con eso, pero al igual que en mi clase de TP, no tengo cabeza para producir todo lo que siento y pienso... son demasiadas cosas.

Y no. Como ya se habrán dado cuenta, esto no es una carta de amor que hubiese comenzado a escribir en mi enmimismamiento universitario. Es otro de los tantos capítulos reflexivos -no emocionantes- que suelo dejar a vista y paciencia de uds. Lamento si decepciono al compañero de clase que me lo preguntó.

"Buenas" noches...

Memento.

Ese último sábado en el campo, esa mañana, nos tendimos las tres al sol. El pasto —un poco fresco por el rocío de las primeras horas— nos obligó a sacar los chales de la abuela, todos escoceses con sus flecos ajados, y los parlantes con su sonido amplificado hacia el jardín eran la imagen exacta del bienestar. Libres y compañeras, cualquier duda la despejaba ese aire diáfano. Yo no pensaba: soy la más tonta, Sofía me mira en menos, Victoria no perdona mi frivolidad, no, ninguna inseguridad que no cubriera el afecto. Las miré contenta, por última vez como ser vivo —pero por cierto eso yo aún no lo sabía— y amé esas matas enormes de pelo tan negro de Victoria confundiéndose entre el pasto y el escocés, y la calidez del castaño de Sofía. Cómplices. Sofía, la pieza clave que rompía la asimetría entre Victoria y yo, limándola. Ella siempre nexo, todo nexo de todo con todos.
Marcela Serrano.
Para Que No Me Olvides.

sábado, 28 de septiembre de 2013

"It depends how we look at it".

"Una serie de estudios realizados por los investigadores Ozlem Ayduk de la Universidad de California y Ethan Kross de la Universidad de Michigan, demostró que un simple truco mental puede reducir significativamente el dolor emocional que sentimos cuando reflexionamos sobre experiencias o recuerdos dolorosos del pasado.

En su indagación, los autores descubrieron que la perspectiva a través de la cual recordamos un hecho determina la cantidad de sufrimiento que evoca.

Ayduk y Kross explican que cuando se reproducen y analizan experiencias dolorosas en la mente, la tendencia natural es hacerlo en primera persona, es decir, vemos la escena desarrollándose a través de nuestros propios ojos. Esto, por lo general provoca un dolor emocional significativo, ya que se nos hace revivir la experiencia.

En cambio, el sufrimiento es menor cuando se reproducen recuerdos dolorosos desde una perspectiva en tercera persona, que implica la visualización de nosotros mismos dentro de la escena como si la estuviéramos observando desde el punto de vista de un testigo.

Según los autores, la diferencia entre los dos tipos de perspectivas es profunda. Para comprobarlo, analizaron a grupos de personas que rememoraron experiencias desde los distintas visiones. Quienes reportaron sentir menos dolor, fueron precisamente quienes usaron una perspectiva en tercera persona.

Además, los especialistas explicaron que utilizar un punto de vista psicológico distante también permite reconstruir la comprensión de estas experiencias y llegar a nuevas conclusiones y sentimientos de cierre.

Otro aspecto que impresionó, fue que al monitorear la salud de los voluntarios del sondeo, quienes vieron sus experiencias en tercera persona, presentaron niveles de estrés y presión arterial significativamente menores, además su ritmo cardíaco volvió a la normalidad más rápido que quienes recordaron en primera persona.

Luego, tras realizar un seguimiento de una semana a los participantes, se determinó que quienes reflexionaron en tercera persona meditaron acerca de ellos mismos con mucha menos frecuencia que el resto.

El doctor en psicología Guy Winch, columnista de Pshychology Today, resumió lo señalado por los autores de la investigación en simples pasos que te permitirán cambiar la perspectiva al reflexionar sobre experiencias dolorosas.

1. Asegúrate de estar sentado o acostado cómodamente.

2. Alejarte de la escena, hasta verte a ti mismo dentro de ella. Luego reduce aún más la perspectiva para que puedas ver la situación como si fueras un extraño que pasaba por ahí.

3. Reproduce la escena mientras mantienes la perspectiva en tercera persona.

4. Procura de hacer lo mismo cada vez que reflexiones sobre una experiencia dolorosa."


Charpentier, D. (2013). El simple truco mental que reduce el dolor emocional. Extraído el 28 de , Septiembre de http://www.biobiochile.cl/2013/09/12/el-simple-truco-mental-que-reduce-el-dolor-emocional.shtml

viernes, 27 de septiembre de 2013

Por ahí dicen que las experiencias desagradables son aquellas que más se agarran de las entrañas de nuestra memoria.

Bien... puede que tengan razón.

Aquellos que se cruzaron en nuestras vidas dejándonos desdicha no merecen el beneficio de la memoria. No merecen un segundo más de nuestra amargura, porque ya nos han robado tiempo suficiente.

.MUERTOS EN EL JARDÍN DEL AYER PERECERÁN
ENVUELTOS EN PROMESAS FALSAS DE PROSPERIDAD.

La vida es muy corta para continuar detenidos. De nuestras reflexiones eternas ya conseguimos bastantes conclusiones. No hay excusa para el temor al mañana, que es el hoy que se nos va en mirarnos las caras.

Recuperemos la visión de los ojos del alma. Observemos cómo la vida cambia y nos ofrece incontables ventanas. Resulta demasiado iluso pensar que la sombra del ayer regresa cada mañana tras el rostro de cualquier persona. Resulta demasiado iluso plantear generalizaciones.

Ya no quedan mementos. Ya no quedan excusas para disfrutar lo que ahora tenemos; para seguir soñando.

.MUERTOS EN EL JARDÍN DEL AYER SE QUEDARÁN.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Y en un mar de apariencias habrá 10, 30, cien personas sufriendo el mismo pesar... con el alma de un tono similar y las emociones envueltas en un telar tejido en mismas lanas, mismo pesar...

En un mar de apariencias está prohibido escribir si no es imperante... quitarse un uniforme de falsos arcoiris y hacer bailar los cabellos al son de la relativa locura...

En un mar de apariencias nos tomaremos de la mano y fingiremos ser parte de una gran fraternindad... con gente despreciable que suda en cada dedo y palma gotas de sociopatía.

Gritaran los locos en un mar de apariencias luego de ridículos años de auto-represión...

Entonces el caos será anfitrión... y entonces, en un mar de sinceridades no habrá bondad pero infinitas puertas bañadas de transparentes verdades.

Y nos veremos a nosotros mismos.

Y el caos cantará.

E inhalaremos llenando hasta el último rincon de nuestros pulmones, a la libertad.

Y seremos felices... y luego no. Así... y así no. Hasta el vertigo.