miércoles, 23 de octubre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
October 19th
Llueve de manera insignificante.
Llueve tal y como llovió en mi rostro esta mañana.
Solo una que otra gota.
Nunca suficiente para vaciar el lago.
Suben las aguas del lago.
Me ahogo en las aguas del lago.
Me ahogo pero no muero.
La muerte es paz. La paz está prohibida.
Bajan las aguas del lago
Brazos fraternos descienden a las aguas del lago.
Respiro pero no vivo.
La vida es dicha. La dicha está prohibida.
Respiro... me ahogo...
Me hundo... floto...
Llueve de manera insignificante.
Llueve tal y como llovió en mi rostro esta mañana.
Solo una que otra gota.
Nunca suficiente para vaciar el lago.
Suben las aguas del lago.
Me ahogo en las aguas del lago.
Me ahogo pero no muero.
La muerte es paz. La paz está prohibida.
Bajan las aguas del lago
Brazos fraternos descienden a las aguas del lago.
Respiro pero no vivo.
La vida es dicha. La dicha está prohibida.
Respiro... me ahogo...
Me hundo... floto...
lunes, 21 de octubre de 2013
"Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores".
Jorge Luis Borges.
sábado, 19 de octubre de 2013
domingo, 13 de octubre de 2013
"Celebrábamos el cumpleaños de Victoria.
Gringo Gringo.
Qué entonaciones.
Ese timbre, tu voz particular, Victoria preparando las margaritas y el tequila aquí adentro respondiendo. Casi tocando tu voz sintiéndola en mis espaldas como una gata llena de cosquillas tenues por una voz que sólo dijo Blanca, entonaciones secretas prohibidas que recorren mis tobillos y tú Gringo sigues hablando, vuelves a decir Blanca y de los tobillos sube a las piernas, a los muslos y se detiene. Todas las prohibiciones entre el tequila, tu voz y mi sexo se arremolinan giran vibran, vamos, Gringo, vamos de una vez, aprovecha las leyendas y los vikingos, de esas leyendas te hablo. Victoria propone el baile, tus brazos y los míos se alcanzan solos no necesitan ni llamarse, para qué, han desesperado esperando esta disculpa, se entrelazan con sonidos lejanos, ¿son gaitas? ¿coros? ¿también percusiones? ¿qué sonido sagrado nos permite? Recuerdo sí un bandoneón, eso fue mucho más tarde y citándome a Bernard Shaw, divertido, diste el primer paso: El tango es la expresión vertical de un deseo horizontal. Yo pienso y te pienso horizontal, fuera de mí misma, por supuesto, la mí misma intrínseca no piensa en nada horizontal y busco tus piernas, quiero sobre mi muslo un bulto duro que me asegure, dónde está, sudas, Gringo, y toco ese sudor intuyendo un calvario, soy yo, no es otra, quién puede temerme a mí, qué temes, tus brazos de guerrero me aprisionan, convertir la fuerza en dulzura, entremezclarlas al entremezclarnos nosotros hasta fundirnos, pero quiero tu sexo de piedra para que mis alas vuelen, esmaltado, brillo y dureza, me muevo, tanteo, te sé acalorado y calenturiento como yo, como me decían en el campo de chica cuando tenía fiebre, calenturienta, dónde entonces el esmalte, tu cabeza se pega a la mía, tu barba me cosquillea, en el cuello, en el hombro, también en la mejilla, y la tuya quisiera besar mil veces, la tengo casi pegada a mí, lamerla quizás, como las gatas, soy la dulce Blanca entrando de lleno en el pecado, el baile no es más que una disculpa para los cuerpos, y tú diciéndome al principio de la noche, serio, yo no bailo, yo abrazo. Y mi sonrisa conocida, formal, abriéndose. Ahora es mi risa más perversa, te juro, Gringo, me la desconocía, y ella quiere desarticularte, tantearte, hurgarte.
Gringo, Gringo.
Estoy a tus pies. Con tequila, con calor, con hambre.
Y tú no te quedas, mi piel suspendida y la pasión en las sombras."
Domingo.
Domingo.
Un día peor que el sábado
Deperté unas tres veces. A la primera no había ni luz de día A la segunda sí, y venia acompañada de una punzada enorme en mi pansa. Me levanté a lo de todas las mañanas. Todas las puñeteras mañanas. Me metí a la cama otra vez, a la cama sin sabanas. No recuerdo si dormí. Me pareció la nada. Prendí el computador y puse algo de música hater... me envolví en mis tapas, me desquité con ellas, como si tuviesen la culpa de algo.
New Born me pareció un himno hermoso, después de eso.
Odio tremendo... tenía en ese entonces.
Fui por una ducha. Mi propio olor me producía desagradables sensaciones. No había ruido, no había gente. Arriba solo estaba yo y el tipo del otro pasillo, que pasa mas tiempo que cualquiera encerrado en su cuarto. Nadie me vio entrar al baño, ni prender el cálifon, y la ducha no me traicionó arrojándome agua extremadamente caliente. Todo bien, de momento.
Bajé a preguntar por la lavadora. Estaba desocupada. La nieta de mi casera me dijo desde su cuarto que llegarían a la tarde. Todo bien, todavía.
(voy por la ropa)
La batea estaba vacía, por lo que esta vez no tuve que lidiar con agua en el suelo y trapos sucios... tampoco lidié con el tendedero lleno de ropa. Todo parece "bien" en un día como hoy. Pero yo no lo siento así.
Mi cuarto sigue siendo un chiquero. Y ya me comí la marraqueta y el jamón que tenía para el día (olvidé ponerlo al refri anoche. Hoy ya agarró sabor agrio... tenía que comerlo ahora)... el escritorio está lleno de porquerías... el suelo tapizado en pelos míos... el cajón de no perecibles tiene encima una ruma de ropa que no me ha dado la gana de quitar de allí. Y sí... mi cama aún está sin sábanas, y yo estoy aquí. Encima de ella.
Mientras tenía ropa lavando me puse a trabajar en el Extramaterial del Primer Semestre. No es de mis mejores pasatiempos... pero no me va quedando otra cosa más que hacer... más que estudiar. Aparte me salió 5 mil putos pesos (es enorme, debe tener sus 150 pags más o menos, de puros ejercicios y vocabulario), y ahí lo dejé. Intacto, casi inmaculado. Por último que valgan la pena... a ver si así mis notas suben algo, aunque creo ir mejor que el semestre pasado.
Ah... ya solo quiero que llegue el verano. No sé como voy a hacer para deshacerme de las cosas de mi cuarto, pero esos meses no me quedaré acá. Me voy a mi casa. Me llevo mi guitarra, un par de libros y a ver si tengo suerte y me encuentro una pega de medio tiempo que me dé lucas para la matricula del otro año. ¿Mochilear? Puede ser... mientras no me mate de hambre, cansancio y mugre corporal.
Que se termine luego, por favor. Que se termine sin mucho hullabaloo de por medio. No pertenezco aquí... No pertenezco allá; pero al menos allá me rodeo de rostros familiares. Me conocen las mañas. Sabrán valorarme por el solo hecho de estar "de paso".
De paso en todos lados... Jo.
Eso. Domingo qliao. Veré si puedo hacer de este cuarto algo decente... marrato hablaré con Bernarda por skype, que dice que ya se puede poner de pié, hace un par de días. Y mi hermana me retó ayer por no contestar el telefono (denuevo) y me pidio que me pusiera a la webcam...
Ah... Adios.
Un día peor que el sábado
Deperté unas tres veces. A la primera no había ni luz de día A la segunda sí, y venia acompañada de una punzada enorme en mi pansa. Me levanté a lo de todas las mañanas. Todas las puñeteras mañanas. Me metí a la cama otra vez, a la cama sin sabanas. No recuerdo si dormí. Me pareció la nada. Prendí el computador y puse algo de música hater... me envolví en mis tapas, me desquité con ellas, como si tuviesen la culpa de algo.
New Born me pareció un himno hermoso, después de eso.
Odio tremendo... tenía en ese entonces.
Fui por una ducha. Mi propio olor me producía desagradables sensaciones. No había ruido, no había gente. Arriba solo estaba yo y el tipo del otro pasillo, que pasa mas tiempo que cualquiera encerrado en su cuarto. Nadie me vio entrar al baño, ni prender el cálifon, y la ducha no me traicionó arrojándome agua extremadamente caliente. Todo bien, de momento.
Bajé a preguntar por la lavadora. Estaba desocupada. La nieta de mi casera me dijo desde su cuarto que llegarían a la tarde. Todo bien, todavía.
(voy por la ropa)
La batea estaba vacía, por lo que esta vez no tuve que lidiar con agua en el suelo y trapos sucios... tampoco lidié con el tendedero lleno de ropa. Todo parece "bien" en un día como hoy. Pero yo no lo siento así.
Mi cuarto sigue siendo un chiquero. Y ya me comí la marraqueta y el jamón que tenía para el día (olvidé ponerlo al refri anoche. Hoy ya agarró sabor agrio... tenía que comerlo ahora)... el escritorio está lleno de porquerías... el suelo tapizado en pelos míos... el cajón de no perecibles tiene encima una ruma de ropa que no me ha dado la gana de quitar de allí. Y sí... mi cama aún está sin sábanas, y yo estoy aquí. Encima de ella.
Mientras tenía ropa lavando me puse a trabajar en el Extramaterial del Primer Semestre. No es de mis mejores pasatiempos... pero no me va quedando otra cosa más que hacer... más que estudiar. Aparte me salió 5 mil putos pesos (es enorme, debe tener sus 150 pags más o menos, de puros ejercicios y vocabulario), y ahí lo dejé. Intacto, casi inmaculado. Por último que valgan la pena... a ver si así mis notas suben algo, aunque creo ir mejor que el semestre pasado.
Ah... ya solo quiero que llegue el verano. No sé como voy a hacer para deshacerme de las cosas de mi cuarto, pero esos meses no me quedaré acá. Me voy a mi casa. Me llevo mi guitarra, un par de libros y a ver si tengo suerte y me encuentro una pega de medio tiempo que me dé lucas para la matricula del otro año. ¿Mochilear? Puede ser... mientras no me mate de hambre, cansancio y mugre corporal.
Que se termine luego, por favor. Que se termine sin mucho hullabaloo de por medio. No pertenezco aquí... No pertenezco allá; pero al menos allá me rodeo de rostros familiares. Me conocen las mañas. Sabrán valorarme por el solo hecho de estar "de paso".
De paso en todos lados... Jo.
Eso. Domingo qliao. Veré si puedo hacer de este cuarto algo decente... marrato hablaré con Bernarda por skype, que dice que ya se puede poner de pié, hace un par de días. Y mi hermana me retó ayer por no contestar el telefono (denuevo) y me pidio que me pusiera a la webcam...
Ah... Adios.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Cinco para las tres. Estoy devuelta en la sala de estudio de mi carrera, en el quinto piso del ed. biblioteca... frente a un bacón ideal para suicidas. Más que por conocer del nuevo servicio brindado por jefatura de carrera, estoy aquí por... no sé, irme lejos, un rato. Intento que el resto de los que están en la sala no lean lo que escribo (igual ridículo, considerando que acabo de pegar un enlace de ella en facebook y tumblr)... tal vez "ellos" no son mi público favorito.
Me siento extremadamente cansada. Hoy partí mi jornada a las 7:30, con una ducha torpe y un café dulce y negrusco. Llegué a la U a las 9:00. La clase de Taller Pedagógico se fue prácticamente en un foro de discusión, sobre nuestras experiencias en las prácticas. Relajado, poco tedioso, como casi nunca.
De ahí me vine a esta misma sala con el Anibal, Raúl, Nicolás... me puse a leer, a escuchar música. He decidido que mis miércoles serán de lectura, o en el mejor de los casos para hablar con Bernarda, si se creó su cuenta Skype, si me agregó a sus contactos...
(vuelvo luego, llegaron más compañeros)
Me vine al CT+. Antes de eso me quedé conversando con Ariel y Bárbara, que estaban en el balcón y me atajaron en cuanto salía de la sala... Casi nunca son de hablar conmigo. Ahora lo hacen... me buscan tema, me preguntan cosas. No es normal... pero al menos es buena onda.
Estoy harto cansada, y eso que duermo bien. Ya, sin contar que ayer a las 00:30 a la sra. Edith se le ocurrió que martillaran la muralla que da a mi cuarto, para instalar el TV cable en el segundo piso. Igual son medios locos en la pensión, he llegado a concluir. Pero me dan de todo... así que no me puedo quejar. Sigo en situación de cueva tremenda, porque sigue siendo poco común que una mina salada como yo se pille lugares equipados como ese.
Y estoy sola, que es lo que siempre quise, ¿No?
Y si po... a la hora de almuerzo invité al Anibal a comer pan con queso-jamón y jugo light al casino, y no me hizo ni rasguños en mi estómago. Hablabamos de un par de temas forzados por mi (creo que estoy perdiendo de apoco el hábito del diálogo corriente-espontáneo. No sé si es bueno o malo), como libros... Stephen King... etc. etc. etc... Luego fuimos afuera, a las rocas, como las focas (aún soy seca rimando, jojo) y me sentí incómoda porque...
(en mi pieza)
... ninguno del grupo con el que nos reunimos compartía ramos conmigo, y como me lo comentó por ahí una compañera... los de la sección 3 somos como "fantasmas", nadie nos ve en nuestro ir y venir...
Esto y otros factores puede que hayan influido en que me estoy volviendo bastante distante de todos... Le perdí el toque a ser sociable. A ratos sí, hay buena onda, hay fluidez cuando nos juntamos de a varios, o en mi casa, cuando estamos todos, o cuando mi hermano nos lleva a la casa de sus suegros... pero la mayor parte del tiempo la paso en mi cuarto, con mis ideas... con mis propios royos.
En una de esas la rosita, una compañera, tenía razón conmigo. Puede que a la larga termine siendo la Paula independiente que he soñado ser de chica. Porque como habré escrito antes, a re-temprana edad dejé la fantasía del vestido blanco y el arroz en la cabeza... la casa de ciudad con patio grande y un perro y un par de pendejos corriendo por ahí, con mis ojos y pelo en sí mismos. A las finales sé que mi familia segura a futuro es mi vieja, y con eso me siento feliz.
Ya... esto no tuvo tanta profundidad como hubiese querido crear al mediodía... pero ahora estoy aún más chata, y tengo que escribir un review de una noticia fome para Competencia Lingüística. Y dormir suficiente. También.
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